jueves, octubre 07, 2004

....de octubre de 1999...

Así en ratos de soledad
te recuerdo.

El aire frío azota todos los
recuerdos en mi cara.

Tu presencia en mi mente
me da el calor
para templar el frío
que me embarga.

Oscuridad,
en busca de la luna, y
pienso en si tú le hablarás.

A lo lejos la luz
me hace recordar
en donde estás
y me invade la angustia
al no poder saber más…

….si algo te aturde…
….si aún visito tu mente…

Es dura la soledad
y más al saberme confundida
entre el
si en verdad te extraño
o es que ya no soporto
esta soledad…


LUNAZUL

2 comentarios:

Nahla dijo...

Prevcioso, sobre todo la última frase. A veces ocurre que, cuando nos sentimos solos, no discernimos bien si seguimos echando de menos a la última persona que pasó por nuestra vida, o es simplemente que achamos de menos tener compañía.

Paty dijo...

Sí, en las despedidas llega un momento en que ya no discernimos si extrañamos a la persona o nos sentimos solos. Difícil proceso, no? Me gustó tu poema, sencillo y cierto.